El inicio de curso en el IES Luis Chamizo de Don Benito se ha visto marcado por la protesta de familias y docentes ante la falta de transporte escolar. De las 12 rutas previstas para este instituto, solo funciona una, lo que impide que buena parte del alumnado pueda asistir con normalidad a clase.
La situación forma parte del conflicto regional que mantiene sin servicio de transporte a más de 5.000 estudiantes en Extremadura, por el desacuerdo entre la Junta y las empresas del sector.
El director del centro, Antonio Molina, ha denunciado que la falta de soluciones reales compromete la calidad educativa: “Las circunstancias son las que son, pero creo que quienes son responsables tienen que articular una medida que garantice la presencialidad y, por lo tanto, la calidad de la enseñanza”.
Los padres son quienes más sufren las consecuencias. Muchos se ven obligados a llevar a sus hijos en coche y otros han decidido no enviarlos a clase. Es el caso de Castor Requero, que ha explicado su decisión de dejar a su hija en casa mientras no se restablezca el servicio: “Este centro es mayoría gente de fuera y, al no haber línea, yo decido que mi hija no va a venir mientras no haya posibilidad de transporte”.
La Consejería de Educación ha ofrecido ayudas de 26 céntimos por kilómetro a las familias y la posibilidad de combinar enseñanza presencial y online. Sin embargo, tanto padres como docentes rechazan estas alternativas por considerarlas insuficientes. “No podemos dar una subvención de cinco millones de euros para una casa y no tener transporte escolar, cuando el 90% del alumnado viene de fuera de Don Benito”, insiste Castor Requero.
Mientras tanto, el Chamizo se ha convertido en uno de los focos principales de las protestas, y la comunidad educativa reclama una solución inmediata que permita retomar la normalidad y garantizar el derecho a la educación presencial.

