El pleno municipal celebrado a última hora de este lunes en Don Benito evidenció ciertas tensiones en el gobierno de coalición entre el Partido Popular y Siempre Don Benito. Ambas formaciones firmaron en 2023 un acuerdo que establecía dos años de mandato para cada partido. Tras la etapa inicial de Siempre Don Benito, desde el pasado mes de julio gobierna el PP con Elisabeth Medina como alcaldesa.
El desencuentro se centra en el reparto de delegaciones, un asunto que parece haber abierto una brecha entre socios. Siempre Don Benito acusa a Medina de incumplir la cláusula número 2 del pacto, que establece un reparto consensuado y alterno de las áreas de gestión. La queja fue trasladada en el pleno por la concejala Pilar Aparicio, quien reclamó respeto a las condiciones fijadas en el acuerdo.
Las críticas también llegaron desde dentro del propio equipo de gobierno. El concejal de Cultura, Francisco Sánchez, pidió a la alcaldesa no dejarse influir por presiones externas y reclamó una solución “clara y firme” para evitar que el conflicto se enquiste. “En Don Benito no nos gustan los alcaldes que se dejan manejar por otros alcaldes, por tenientes de alcalde, cargos públicos, sindicatos o cualquier otra persona. Usted sabe que la única solución posible consiste en cortar por lo sano», señaló al respecto.
Este episodio se enmarca en un contexto político ya condicionado por otra polémica interna del PP hace algunos meses, cuando el entonces cabeza de lista, Pedro Noblejas, fue apartado y sustituido por Medina para encabezar la alternancia de gobierno.

