La Asociación de Agricultores y Ganaderos de Villanueva de la Serena y Comarca (Agryga) ha calificado de “muy dura” la campaña del tomate de este año, marcada por retrasos en la plantación, olas de calor y precios que consideran poco rentables.
El presidente de la organización, Herminio Íñiguez, ha explicado que la producción media regional se sitúa en torno a 80.000 kilos por hectárea, una cifra insuficiente para cubrir costes de entre 8.000 y 9.000 euros, lo que deja pérdidas de hasta 3.000 euros por hectárea en algunas explotaciones.
Íñiguez ha criticado el precio fijado para la campaña, 107 euros por tonelada en las industrias privadas y 115 en las cooperativas, y ha asegurado que el sistema de negociación “no funciona” porque las OPFH “no defienden al agricultor” y las industrias “se aseguran beneficios con excusas como la competencia de China”.
A su juicio, esta situación amenaza la viabilidad de muchas explotaciones familiares y obligará a algunos productores a abandonar el cultivo. Agryga reclama un cambio profundo en el modelo de negociación y ha anunciado movilizaciones durante el invierno en las comarcas tomateras para exigir precios más justos.

