La Asociación de Agricultores y Ganaderos de Villanueva de la Serena (Agryga) ha advertido de que el precio del tomate para la campaña de 2026 no debe situarse por debajo de los 135-137 euros la tonelada, al considerar que cualquier cifra inferior supone producir a pérdidas y pone en riesgo la continuidad del cultivo.

El presidente de Agryga, Herminio Íñiguez, ha señalado este jueves en declaraciones a EFE que los costes de producción publicados por el Observatorio de Precios de la Junta de Extremadura son “oficiales, reales y razonables”, por lo que permiten conocer con exactitud el gasto que asume el agricultor y fijar un precio mínimo viable.

Íñiguez ha recordado que en la pasada campaña se firmaron contratos con precios de entre 107 y 115 euros por tonelada, lo que provocó importantes pérdidas económicas en numerosas explotaciones familiares. “No se puede volver a repetir lo que ocurrió el año pasado”, ha subrayado.

Desde Agryga han alertado además del riesgo de que las industrias presionen a la baja los precios aprovechando la falta de alternativas del agricultor, una situación que, según la asociación, puede provocar el abandono definitivo del cultivo del tomate. “El que deja el tomate no vuelve”, ha advertido Íñiguez.

En este contexto, la organización agraria ha insistido en que el tomate solo debe producirse si es rentable y ha reclamado que no se impongan precios que supongan la ruina del agricultor, una posición que coincide con el reciente llamamiento del conjunto de organizaciones agrarias extremeñas a no firmar contratos por debajo de costes.