La Sección Primera de la Audiencia provincial de Badajoz ha condenado a 12 años de prisión al hombre acusado de asestar 35 puñaladas a su pareja en el domicilio que compartían en Don Benito.

Además de la pena privativa de libertad de 12 años por un delito intentado de asesinato en el que concurren las agravantes de género y parentesco, la Sala le ha condenado a la prohibición de acercarse y comunicarse con la víctima durante 10 años una vez que haya cumplido la pena de prisión. Al mismo tiempo, se le ha retirado la patria potestad de su hija durante el tiempo de la condena privativa de libertad y se le impone una medida de libertad vigilada de 5 años una vez que salga de la cárcel.

En relación a la sentencia, también debe indemnizar a la víctima con 50.000 euros en concepto de responsabilidad civil.

«Intención de producirle la muerte»

A pesar de que la defensa alegaba que el acusado no tuvo la intención de matar a su pareja, la sentencia recoge que “debe considerarse probado que las agresiones se llevaron a cabo con la intención de producirle la muerte, pues se realizaron con un instrumento muy peligroso, como era un arma blanca, que se dirigió de forma repetida a zonas corporales donde se ubican órganos vitales, en un total de 35 ocasiones y, además, la agresión se realizó de forma sorpresiva, sin dar opción alguna para defenderse”.

Tampoco se considera relevante que el autor telefonease a los servicios de urgencia, porque la vecina que vivía debajo de la vivienda donde ocurrieron los hechos también avisó a las urgencias. Además, la Sala explica que “El procesado, cuando llamó a urgencias, lo hizo para ser asistido él mismo y condicionó la llamada a que la víctima le prometiera no denunciarlo”, señala la resolución.

«Crimen machista»

Y sentencian: “Estamos ante un crimen machista, de violencia de género porque la víctima estaba sometida al control del ahora acusado, que era extremadamente celoso y se molestaba con cualquier contacto verbal o visual que aquella tuviera con terceras personas. Quería impedir a toda costa que abandonara el domicilio familiar, como lo prueba que llegara a decirle que ‘si no iba a ser de él, no sería de nadie”.

La sentencia no es firme y contra la misma cabe interponer recurso de apelación ante la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura.