Un vecino de Guareña ha sido condenado a 20 meses de prisión por matar de un disparo a un perro que, según los hechos probados, le estaba molestando con sus ladridos. La sentencia fue dictada tras el juicio celebrado la pasada semana en el Juzgado de lo Penal de Don Benito.

Además de la pena de cárcel, el condenado ha sido inhabilitado durante cuatro años para la tenencia de armas y también se le ha prohibido acercarse o relacionarse con cualquier animal durante ese mismo periodo, como medida de protección frente al maltrato animal.

Los hechos ocurrieron en la localidad pacense hace un tiempo y fueron denunciados públicamente por la fundadora de la protectora Chirpina, Fátima Muñoz, vecina del municipio, quien puso el caso en conocimiento del Seprona de la Guardia Civil, que abrió una investigación.

El animal, que se encontraba abandonado desde hacía alrededor de dos años, murió tras recibir un disparo. La denunciante aseguró haber sido testigo directo del suceso y aportó tanto el cadáver del perro como el proyectil, elementos que resultaron clave en el proceso judicial.

El caso causó una fuerte conmoción social, después de que se difundieran imágenes de gran dureza en las que se podía ver al animal tendido en el suelo con una herida de bala en el costado. Desde entonces, colectivos animalistas han reclamado medidas más contundentes contra el maltrato animal, una petición que ahora se ve respaldada por la condena judicial.