El Juzgado de Menores número 1 de Badajoz ha dictado sentencia por el asesinato la educadora social de 35 años ocurrido en marzo de 2025 en un piso tutelado de la Junta de Extremadura. La trabajadora fue hallada sin vida en una vivienda situada en la capital pacense donde atendía a varios menores bajo protección.
Su cuerpo fue encontrado por la Policía Nacional en la madrugada del día 10 de marzo, lo que desencadenó una operación que terminó con la detención, en Mérida, de tres menores: dos chicos y una chica.
La sentencia considera a dos de ellos, varones que entonces tenían 14 y 15 años, autores de los delitos de asesinato y robo con violencia en casa habitada, imponiéndoles seis años de internamiento en régimen cerrado y tres años de libertad vigilada. A uno de estos dos menores se le añaden condenas por conducción sin permiso y daños.
La tercera menor, que tenía 17 años en el momento de los hechos, ha sido declarada cómplice de asesinato y robo con violencia, y deberá cumplir cinco años de internamiento cerrado, además de tres años de libertad vigilada.
Los tres condenados deberán indemnizar, de forma directa y solidaria con la Junta de Extremadura a los familiares de la víctima con más de 620.000 euros.
La educadora, natural de Castuera, trabajaba en el edificio residencial donde se produjo el crimen. Su muerte causó una profunda conmoción en el ámbito social y educativo de la región. La sentencia cierra, así un caso que impactó, y sigue impactando, a toda la comunidad extremeña.

