El Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx) ha confirmado la pena de 12 años de prisión establecida por la Audiencia de Badajoz para el acusado de un delito de asesinato en grado de tentativa, con las agravantes de género y parentesco, que asestó hasta 35 puñaladas a su pareja en su domicilio, hechos que tuvieron lugar en Don Benito en abril de 2022.

El TSJEx desestima de esta manera de forma íntegra el recurso de apelación interpuesto contra la sentencia dictada por la Audiencia pacense, y recoge que no existen los atenuantes de confesión ni de reparación del daño alegados por la defensa, según un comunicado del Tribunal.

Los hechos sucedieron el 9 de abril de 2022 en el domicilio familiar, tras una discusión motivada por los celos.

El condenado agredió “brutalmente” a su pareja, como expresa la sentencia, al golpearle y asestarle hasta 35 puñaladas en zonas vitales, lo que le causó lesiones graves y secuelas físicas y psicológicas.

La víctima “sobrevivió gracias a la intervención de los servicios de emergencia alertados por una vecina”, se explica.

La sentencia también impone la prohibición de aproximación a la víctima a menos de 500 metros y de comunicación por cualquier medio durante un periodo superior en diez años a la pena de prisión, priva al condenado del derecho de patria potestad sobre su hija menor, y establece una medida de libertad vigilada por cinco años tras el cumplimiento de la pena.

En concepto de responsabilidad civil, el varón deberá indemnizar a la víctima con 50.000 euros, más los intereses legales.

El alto tribunal autonómico subraya “la gravedad de la agresión, la intencionalidad homicida y la existencia de un móvil discriminatorio por razones de género”, reflejado en expresiones como “si no eres mía, no eres de nadie”.

La sentencia no es firme y contra ella cabe interponer recurso de casación ante el Tribunal Supremo.

La sentencia de la Audiencia provincial se produjo el pasado abril, después del juicio por estos hechos celebrado en el tribunal pacense un mes antes, vista donde el procesado reconoció los hechos, pero indicó que nunca tuvo la intención de acabar con la vida de la mujer o que estaba influenciado por la ingesta excesiva de alcohol.