El comercio local de Don Benito atraviesa, según sus propios protagonistas, uno de sus mejores momentos. Así lo asegura Vanesa Casado, presidenta de la asociación local, quien defiende que el tejido comercial dombenitense no solo goza de buena salud, sino que se sitúa como referente en la comarca e incluso en toda Extremadura.
A pie de calle, la actividad diaria respalda esta afirmación. Tiendas abiertas, movimiento constante y un sector que ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos. En este sentido, las redes sociales han dejado de verse como una amenaza para convertirse en una oportunidad real. La digitalización, el uso de plataformas de venta online o incluso la incorporación de herramientas como la inteligencia artificial forman ya parte del día a día de muchos pequeños negocios.
Sin embargo, más allá de la tecnología, hay un valor diferencial que sigue marcando la diferencia frente a las grandes plataformas: el trato cercano. El asesoramiento personalizado, la posibilidad de resolver necesidades concretas o la atención directa siguen siendo claves para fidelizar al cliente.
En cuanto a la transformación urbana, la peatonalización de zonas comerciales ha supuesto un impulso positivo, favoreciendo una experiencia de compra más cómoda y atractiva. No obstante, desde el sector insisten en una reivindicación histórica: la falta de aparcamiento, considerada uno de los principales obstáculos para atraer clientes de fuera.
A diferencia de otras zonas, en Don Benito el relevo generacional parece estar garantizado, lo que asegura la continuidad de muchos negocios tradicionales. Un dato que refuerza la estabilidad del sector a medio y largo plazo.
Desde la asociación lanzan además un mensaje claro a la ciudadanía: comprar en el comercio local no es solo una transacción, sino una inversión en la propia ciudad. Genera empleo, dinamiza la economía y evita depender de grandes plataformas.
Por último, eventos como la Feria del Libro y las Flores se consolidan como escaparates clave para dar visibilidad a los negocios, atraer visitantes y generar movimiento económico, aunque no supongan por sí solos el sustento anual.
En definitiva, el comercio local de Don Benito se mantiene firme, adaptado y con la mirada puesta en el futuro, pero sin renunciar a su esencia: la cercanía y el compromiso con su gente.

