El Servicio Extremeño de Salud (SES) ha confirmado este fin de semana cuatro nuevos casos de fiebre del Nilo Occidental en Extremadura, con lo que el número de positivos registrados en la región durante 2026 asciende ya a 21.

Los nuevos casos corresponden a tres varones y una mujer, de 12, 15, 36 y 45 años, residentes en Don Benito, Santa Amalia y Zorita, y pertenecientes a las áreas de salud de Don Benito-Villanueva de la Serena y Cáceres.

De los cuatro nuevos positivos, solo el paciente de Zorita ha precisado ingreso hospitalario, y se encuentra actualmente ingresado en el Hospital San Pedro de Alcántara de Cáceres.

El Hospital Don Benito-Villanueva mantiene el mayor número de pacientes hospitalizados

Con la última actualización del SES, cinco pacientes permanecen hospitalizados en Extremadura por fiebre del Nilo Occidental. Tres de ellos se encuentran ingresados en el Hospital de Don Benito-Villanueva, mientras que los otros dos permanecen en los hospitales de Mérida y Cáceres.

Además, se han registrado dos nuevas altas hospitalarias, una correspondiente a un paciente atendido en el Hospital de Mérida y otra en el Hospital Don Benito-Villanuva.

La evolución de los últimos días mantiene al Área de Salud de Don Benito-Villanueva de la Serena como el principal punto de atención ante la circulación del virus en la región. La semana pasada, el SES había confirmado seis nuevos casos, cuatro de ellos correspondientes a vecinos de Don Benito y Santa Amalia, elevando entonces la cifra acumulada a 17 positivos.

21 casos en lo que va de año

Con los cuatro nuevos diagnósticos comunicados ahora, Extremadura alcanza los 21 casos de fiebre del Nilo Occidental en 2026, cinco de ellos actualmente hospitalizados.

El dato se sitúa todavía por debajo del registrado durante todo el año pasado. En 2025 se notificaron 39 casos en Extremadura, cinco de los cuales fallecían a causa del virus.

Desde la dirección del SES se ha informado a las gerencias de las ocho áreas de salud de Extremadura para que mantengan una situación de vigilancia ante cualquier sospecha de casos con sintomatología compatible con la enfermedad.

Esta actitud de alerta busca reforzar la capacidad diagnóstica y permitir una detección temprana de posibles nuevos casos. El SES recuerda, además, que alrededor del 80 % de las infecciones por virus del Nilo Occidental en humanos son asintomáticas.

Recomendaciones para evitar la proliferación de mosquitos

Ante la circulación del virus, Sanidad insiste en la importancia de reducir los lugares donde los mosquitos pueden reproducirse.

Entre sus recomendaciones se encuentra mantener en buenas condiciones piscinas, estanques y balsas, además de evitar acumulaciones de agua en objetos como platos de tiestos, cubos, juguetes, recipientes de animales domésticos o neumáticos.

También aconseja tapar los recipientes o depósitos que contengan agua en el exterior y mantener limpios los canalones de los tejados y los desagües de los patios.

Como medidas de protección personal, el SES recomienda utilizar ropa de colores claros y que cubra la mayor parte posible del cuerpo, con manga larga, pantalones largos y calzado cerrado. También aconseja evitar jabones aromatizados, perfumes y aerosoles para el pelo, ya que pueden atraer a los insectos.

Asimismo, recomienda utilizar repelentes e insecticidas autorizados para uso por el público en general e instalar mosquiteras en puertas y ventanas para evitar la entrada de mosquitos en las viviendas.

Vigilancia específica del mosquito transmisor

El SES desarrolla durante este año el Plan de Vigilancia de Vectores 2026, integrado en el Plan Autonómico de Preparación y Respuesta frente a Enfermedades Transmitidas por Vectores.

El programa ha reforzado los sistemas de vigilancia entomológica para detectar de forma temprana la presencia de especies de mosquitos capaces de transmitir enfermedades.

En el caso del mosquito Aedes, transmisor del dengue, el zika y el chikungunya, se han establecido 11 puntos de muestreo repartidos por Extremadura. El objetivo es detectar una posible introducción de esta especie, que actualmente no tiene una presencia establecida en la región.

Por su parte, este año se ha puesto en marcha por primera vez un programa específico de vigilancia del mosquito Culex, vector del virus del Nilo Occidental. El sistema cuenta con 10 trampas fijas, ocho en Don Benito y dos en Cáceres, y una trampa móvil, destinadas a detectar la presencia de mosquitos infectados y la posible circulación del virus.

La vigilancia se mantendrá durante la campaña de mayor actividad del mosquito, mientras el SES continúa siguiendo la evolución de los casos registrados en Extremadura.