Existe un problema que afecta, y mucho, a la localidad de Don Benito, como es la proliferación de palomas. Por ello, el Ayuntamiento, a través de la Concejalía de Medio Ambiente, ha puesto en marcha un nuevo servicio de captura y control de palomas en el municipio, para el que se ha destinado una partida presupuestaria de 50.820 euros. El contrato, formalizado hace aproximadamente un mes, incorpora mejoras y modificaciones respecto a actuaciones anteriores con el objetivo de lograr resultados más eficaces.

Desde la Concejalía se recuerda que el creciente aumento de palomas en entornos urbanos es un problema creciente que afecta no solo a Don Benito, sino a la mayoría de las ciudades españolas. 

Durante los últimos dos años, desde el consistorio insisten en que se han venido desarrollando distintas actuaciones para hacer frente a esta situación. En este sentido, la concejala de Medio Ambiente, Anabel Cidoncha, ha mantenido diversas reuniones con técnicos de la Junta de Extremadura y profesionales especializados, apostandola prevención, la concienciación ciudadana, el control reproductivo y el seguimiento sanitario.

Desde el Consistorio se insiste en la importancia de no alimentar a las palomas ni dejar restos de comida en la vía pública, ya que estas prácticas incrementan la supervivencia de las crías y contribuyen directamente al aumento de la colonia.

Asimismo, el ayuntamiento ha habilitado un número de WhatsApp (619 151 906) para que la ciudadanía pueda comunicar incidencias o focos detectados. El consistorio informa que a través de este canal, gestionado por el técnico de Medio Ambiente Roberto Fernández, se han registrado 78 quejas o avisos, relacionados principalmente con viviendas, locales o inmuebles en desuso que actúan como focos de proliferación.

Entre las actuaciones contempladas en el nuevo contrato destacan la instalación de 30 jaulas de captura bajo supervisión técnica o la colocación de redes en palomares o viviendas abandonadas.

Desde el Ayuntamiento subrayan que la erradicación de una plaga es un proceso gradual, que requiere tiempo, constancia y colaboración ciudadana. Por ello, se solicita paciencia mientras se desarrollan las actuaciones previstas.