Las plataformas vecinales de Hernán Cortés, Santa Amalia y Valdehornillos se concentraron ayer miércoles en la Plaza de España de Don Benito para mostrar su rechazo al proyecto de planta de biometano previsto en el término municipal. La movilización se produjo poco después de que el Ayuntamiento dombenitense haya solicitado a la Junta de Extremadura la nulidad del actual procedimiento de evaluación ambiental simplificada y que el proyecto sea sometido a una evaluación ambiental ordinaria. Una actuación que ha generado esperanza entre los colectivos, que confían en que pueda abrirse una nueva vía para seguir oponiéndose al proyecto.

La concentración estaba inicialmente planteada para coincidir con la celebración del pleno municipal de Don Benito y reclamar a la Corporación la aprobación de una moción contra la instalación. Sin embargo, la sesión plenaria fue finalmente trasladada a este jueves. Aun así, los vecinos mantuvieron la convocatoria con el objetivo de hacer visible su oposición y trasladar sus reivindicaciones a la población de Don Benito.

La movilización contó también con la presencia de representantes políticos de Don Benito y de las localidades afectadas. Entre ellos estuvieron la alcaldesa de Don Benito, Elisabeth Medina, y el secretario general del PSOE local y candidato socialista a la Alcaldía, Manuel Gómez, además de representantes políticos de los distintos municipios y entidades locales próximas al proyecto

El proyecto, promovido por Vegantia SL, contempla una instalación con capacidad para tratar alrededor de 212.000 toneladas de residuos orgánicos al año. El Ayuntamiento sostiene que, por la magnitud del proyecto, debería tramitarse mediante una evaluación de impacto ambiental ordinaria y no a través del procedimiento simplificado utilizado hasta ahora.

Una movilización para visibilizar el rechazo

Durante la concentración, representantes de las tres plataformas coincidieron en reclamar que se revise en profundidad el proyecto y en advertir de las consecuencias que, a su juicio, podría tener para las localidades próximas.

El portavoz de la plataforma de Santa Amalia, Paco González Dorado, aseguró que la movilización forma parte de una lucha que continuará hasta intentar detener el proyecto. González calificó la instalación como una «fábrica de mierda» y expresó su preocupación por los posibles efectos relacionados con los olores, el tráfico de camiones, el agua, el terreno y la calidad ambiental.

 A su juicio, la llegada de estos materiales supondría un incremento del tráfico pesado en las carreteras de la zona y podría generar otros problemas para las localidades próximas.

Por su parte, Lorenzo Martín, integrante de la plataforma de Hernán Cortés, explicaba que uno de los principales objetivos de la concentración era «visibilizar» el proyecto ante los vecinos de Don Benito. Martín señaló que las tres localidades mencionadas serían las más afectadas y puso el foco en las más de 200.000 toneladas de residuos que, según las plataformas, tendría que gestionar la instalación.

El representante vecinal también mostró su preocupación por el transporte de residuos desde fuera de la zona, así como por los posibles olores, plagas, afecciones al agua y por el destino del digestato generado durante el proceso. 

Desde Valdehornillos, Esther Sánchez incidió en que el rechazo al proyecto trasciende a las tres localidades y debe abordarse como una cuestión que afecta al conjunto de la comarca. Entre las preocupaciones expuestas mencionó posibles efectos sobre la agricultura, el transporte, los recursos hídricos, el turismo y el desarrollo de los pueblos de colonización.

Sánchez también cuestionaba la ubicación prevista, señalando la proximidad al acuífero de las Vegas Altas, asegurando que las plataformas tuvieron conocimiento de las características del proyecto en una fase avanzada de su tramitación.

Las plataformas valoran la actuación del Ayuntamiento

Los colectivos vecinales valoraron positivamente el paso dado por el Ayuntamiento de Don Benito, que ha solicitado formalmente a la Junta que se declare inadecuado el procedimiento ambiental simplificado y que se retrotraigan las actuaciones para iniciar una evaluación ambiental ordinaria. El Consistorio, además, también ha pedido la paralización de la tramitación abreviada.

Un motivo que invita al optimismo entre los manifestantes. Lorenzo Martín señalaba que las plataformas están «más contentas» después de esta actuación municipal, destacando especialmente la petición de una evaluación ambiental ordinaria. Según explicaba, consideran que este procedimiento permitiría analizar con mayor profundidad las posibles afecciones del proyecto y abriría la posibilidad de un nuevo periodo de participación pública, abriendo «una ventana nueva de alegaciones».

El Ayuntamiento ha trasladado además su posición a la Dirección General de Sostenibilidad y ha mantenido reuniones tanto con las plataformas vecinales como con responsables de la Junta para abordar el futuro de la tramitación.

Paco González destacaba así el respaldo político que están encontrando en los municipios afectados, alegando que «sin los políticos no pueden llegar a ninguna parte», mostrando su esperanza en que las actuaciones emprendidas permitan finalmente frenar el proyecto. 

Mientras tanto, las tres plataformas aseguran que mantendrán las movilizaciones y continuarán reclamando que se revise esta planta de biometano antes de que pueda seguir adelante su tramitación.