La Serrezuela vuelve a ser protagonista de la actualidad en Don Benito. En plena polémica por la venta del 277 hectáreas de la finca municipal, el Ayuntamiento ha difundido un vídeo en el que la alcaldesa, Elisabeth Medina, junto a la concejala de Agricultura y Nuevas Tecnologías, Graciela María Gómez, defienden la decisión de mantener en propiedad municipal las 41 hectáreas de la finca de La Serrezuela que, según sostienen, concentran «el mayor potencial» para el desarrollo de actividades educativas, medioambientales y sociales.
La publicación llega después de la polémica suscitada por el proceso de venta, mediante concurso público, del 87% de esta finca municipal, una operación que el equipo de Gobierno justifica por la necesidad de recuperar la inversión realizada en su día y destinar esos recursos a nuevas infraestructuras y servicios, mientras que la oposición cuestiona los motivos económicos de la enajenación.
En el vídeo, la alcaldesa subraya que la parte que permanecerá en manos del Consistorio seguirá teniendo un marcado carácter público, «destinada a la educación ambiental, al conocimiento y a la conservación de nuestro entorno natural y al desarrollo de actividades educativas, medioambientales, sociales y recreativas».
Medina recuerda además que este espacio cuenta con el albergue municipal, donde «desde hace más de 15 años se vienen desarrollando actividades de educación y sensibilización ambiental dirigidas a niños, jóvenes, asociaciones y centros educativos».
Por su parte, la concejala Graciela María Gómez insiste en que las hectáreas que conservará el Ayuntamiento reúnen las mejores condiciones para continuar desarrollando este tipo de iniciativas, ya que «concentran la zona con mayor potencial para el desarrollo de actividades educativas».
En contraposición, Gómez sostiene que la superficie que saldrá a concurso tenía un uso distinto al de la parcela que permanecerá como titularidad municipal, asegurando que la parte que enajena «no estaba destinada a un uso público ni al desarrollo de actividades de educación ambiental», incidiendo en que «su único aprovechamiento era el arrendamiento para explotación ganadera».
La concejala también ha querido responder a una de las principales preocupaciones surgidas durante la venta, la conservación del lince ibérico. En este sentido, ha asegurado que la protección de su hábitat no se verá afectada por el cambio de titularidad de los terrenos, alegando ser consciente del «enorme valor ambiental de esta especie y de la importancia de proteger su hábitat». Además, la edil hace hincapié en que la protección del lice «se mantiene, independientemente de que los terrenos sean de titularidad pública o privada».

