El secretario general del PSOE de Don Benito, Manuel Gómez, ha denunciado este miércoles una “campaña organizada de difamación” por parte del equipo de gobierno municipal —formado por Partido Popular y Siempre Don Benito— tras las acusaciones vertidas en el último pleno, en el que asegura que se le negó el derecho a réplica. Gómez afirma que las informaciones difundidas sobre su vida laboral, el uso de vehículos familiares o su actividad como diputado “son falsas, deliberadamente distorsionadas y orientadas a causar daño personal y político”.

El dirigente socialista ha defendido que “todo está dentro de la legalidad”, y ha señalado que sus desplazamientos como diputado “están auditados, justificados y asociados al vehículo familiar”. También acusó al gobierno local de permitir un clima de “hostilidad personal” y de utilizar el pleno “para generar sospechas sin aportar pruebas”.

Junto a él intervino la portavoz socialista, Yolanda Tomillo, quien negó que la agrupación tenga deudas con el Ayuntamiento y mostró el certificado de estar al corriente de pago. Sobre la sede del partido, defendió que cuenta con el régimen de uso y disfrute reconocido desde la restitución de bienes confiscados durante la dictadura y recordó que las seis reformas ejecutadas desde 2004 —cuatro de ellas con gobiernos del PP— “tienen licencia y pago del ICIO”.

En la comparecencia, ambos dirigentes respondieron también a las palabras de la concejala de Siempre Don Benito, Pilar Aparicio, quien en el pleno insinuó posibles irregularidades en procesos de selección de personal municipal, asegurando que en varias ocasiones “acertó” el nombre de los futuros aprobados antes de que se celebraran las oposiciones. Estas declaraciones, según el PSOE, “agravan todavía más la crisis institucional” y confirman la “pérdida de control” dentro del propio equipo de gobierno. Gómez afirmó que este tipo de insinuaciones “dañan la imagen del Ayuntamiento, afectan a funcionarios y opositores y rompen los principios de igualdad y mérito”, y recordó que el PSOE ya denunció en septiembre, igual que el sindicato CSIF, presuntas irregularidades en promociones internas y tribunales.

Tomillo reprochó al equipo de gobierno que “mire hacia otro lado” ante estas afirmaciones y que, en cambio, “centre su energía en inventar polémicas” sobre la sede socialista. La portavoz afirmó que el Ayuntamiento debería ocuparse de “lo verdaderamente relevante”, como los “más de 500.000 euros” que, según sostuvo, adeuda la Junta de Extremadura al consistorio por el IBI de inmuebles autonómicos.

Los socialistas consideran que la situación política en Don Benito “ha cruzado todas las líneas” y que la falta de explicaciones del equipo de gobierno está provocando un deterioro institucional que, a su juicio, “ya trasciende al ámbito local”.