La desaparición de 149 monedas históricas del conocido como Tesoro de Villanueva de la Serena, sustraídas del Museo Arqueológico Provincial de Badajoz, ha generado una profunda preocupación en Extremadura por la pérdida de uno de los conjuntos numismáticos más valiosos de la región.

El robo, ejecutado durante la madrugada del pasado fin de semana, continúa bajo investigación por parte de la Policía Nacional, que trabaja con distintas líneas pese a no contar con imágenes directas de los autores.

El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, ha reconocido que la principal hipótesis apunta a una actuación planificada.

“No tenemos visión en las cámaras de los ladrones y eso no significa que no podamos hacer otro tipo de investigación. Parece que es un robo por encargo”, ha señalado.

Las monedas, descubiertas en 1987 en Villanueva de la Serena y posteriormente cedidas a la Junta de Extremadura, permanecían expuestas en el museo pacense y estaban catalogadas de forma individual, un aspecto que podría resultar clave para su localización.

Quintana ha subrayado además la magnitud patrimonial de lo sustraído.

“Son 149 piezas de enorme valor”, ha recalcado.

El caso ha reabierto el debate sobre la seguridad de espacios museísticos que custodian patrimonio histórico de especial relevancia, mientras crece la inquietud social e institucional por recuperar unas piezas consideradas fundamentales para la memoria histórica de Extremadura.

La investigación sigue abierta y, por el momento, no se han producido detenciones.