El sector del arroz extremeño ha acordado actuar de forma conjunta para reclamar respuestas urgentes a las administraciones ante la grave situación que atraviesa este cultivo en la región.
Organizaciones agrarias, cooperativas, productores, asociaciones e industrias elaboradoras han mantenido una reunión de trabajo en la que han puesto de manifiesto la necesidad de defender “con una sola voz” un cultivo que consideran estratégico para Extremadura.
El principal acuerdo alcanzado ha sido trasladar una serie de reivindicaciones consensuadas tanto al Ministerio de Agricultura como a la presidenta de la Junta de Extremadura. Entre ellas, el incremento de los controles sobre las importaciones de arroz procedentes de otros países o continentes, con el objetivo de garantizar un correcto equilibrio entre la producción y el consumo.
El sector también reclama la aplicación del principio de reciprocidad para las producciones que lleguen de fuera de Europa, de manera que compitan bajo las mismas exigencias que soportan los productores comunitarios.
Otra de las peticiones pasa por implantar un etiquetado claro que permita al consumidor conocer el origen del arroz que compra. Además, consideran prioritario garantizar la comercialización del arroz cáscara en la próxima campaña.
El portavoz de la Plataforma del Sector del Arroz de Extremadura, Jesús Calderón, ha reivindicado la unidad alcanzada por todo el sector y ha advertido de que la situación exige medidas inmediatas.
“Todo el sector del arroz extremeño habla hoy con una sola voz. Estamos ante una situación muy complicada y necesitamos respuestas urgentes. Pedimos controles reales a las importaciones, reciprocidad para competir en igualdad de condiciones y garantías para que el arroz cáscara pueda comercializarse en la próxima campaña”, ha señalado Calderón.
Desde la plataforma insisten en que la defensa del arroz extremeño debe ser una prioridad por su importancia económica y social en las zonas productoras de la región.

