El sector del tomate transformado ha pedido que productos como el concentrado, las salsas o el kétchup queden excluidos de cualquier concesión arancelaria en las negociaciones comerciales entre la Unión Europea y Estados Unidos.
La Junta de Extremadura respalda esta petición, y ya ha trasladado al Ministerio de Economía la preocupación de los productores extremeños y nacionales. El consejero de Economía, Guillermo Santamaría, ha enviado al ministro Carlos Cuerpo una carta conjunta del Grupo de Trabajo de Tomate Transformado de Cooperativas Agroalimentarias de España y de la agrupación Agrucon, solicitando que estos productos sean considerados sensibles y no se incluyan en concesiones.
Actualmente, los aranceles vigentes en la Unión Europea para productos estadounidenses son del 10,2 por ciento en el caso del kétchup y del 14,4 por ciento para el resto de derivados del tomate.
El Gobierno regional advierte de que una rebaja arancelaria permitiría a la competitiva industria norteamericana inundar el mercado europeo con precios imposibles de igualar, agravando la situación de un sector que ya sufre por la saturación del mercado global y la presión de países como China o Ucrania.
El tomate transformado es estratégico para la economía extremeña: solo en 2024 las exportaciones de preparados de tomate alcanzaron 466 millones de euros, lo que supone más de una décima parte del total de las ventas exteriores de la región.

