El virus del Nilo sigue golpeando con fuerza a Extremadura. El Servicio Extremeño de Salud ha confirmado tres nuevos casos, dos de ellos con ingreso hospitalario. Con estas nuevas infecciones, la región suma ya 55 casos en lo que va de año y dos fallecidos, mientras que nueve pacientes continúan ingresados.

El Hospital Don Benito-Villanueva es, sin duda, uno de los centros más afectados, ya que cinco de esos nueve pacientes permanecen ingresados allí.

Entre ellos estuvo Fernando Sembrador, artista e ilustrador de Villanueva de la Serena, conocido en redes sociales como Ferdorowsky y creador de una marca de ropa que lleva Extremadura por bandera. Tras dar positivo en el virus del Nilo y permanecer ingresado en el Hospital Don Benito-Villanueva, ha querido compartir su experiencia en los micrófonos de COPE Don Benito-Villanueva.

Tras recibir el alta, Sembrador ha contado en COPE Don Benito cómo ha vivido una enfermedad que, según reconoce, le ha cambiado y le ha hecho tomar conciencia de la dimensión que puede alcanzar el virus, asegurando que no es «la misma persona que ingresó».

El artista explica que su intención al hacer público su caso no es generar alarma, sino concienciar a sus vecinos y a toda la comarca sobre la importancia de extremar las precauciones frente a los mosquitos transmisores, «por puro amor a nuestra gente y a nuestra comarca».

«Fiebre alta, dolores de cabeza insoportables y un cansancio extremo»

Fernando Sembrador sitúa el inicio de los síntomas en el pasado 10 de septiembre. Lo que inicialmente parecía un malestar terminó evolucionando hasta convertirse en una situación que describe como una auténtica pesadilla con fiebre alta, dolores de cabeza insoportables, un exantema y un cansancio «tan extremo» que le drenaron «las fuerzas por completo».

Su estado fue empeorando progresivamente hasta perder incluso las ganas de comer y beber. Finalmente, decidió acudir a las urgencias del Hospital Don Benito-Villanueva, donde quedó ingresado.

Aunque ya ha recibido el alta, reconoce que la recuperación está siendo complicada y que las secuelas y el cansancio pueden prolongarse, dejándote «completamente indefenso».

«Nos puede tocar a cualquiera»

Una de las principales reflexiones que Sembrador extrae de su experiencia tiene que ver con la percepción de que el virus del Nilo afecta únicamente a personas mayores o con patologías previas.

Durante su estancia en el hospital, asegura haber conocido casos de personas de diferentes edades, entre ellos un joven de 22 años, haciendo referencia a que «a veces vivimos pensando que las cosas malas solo le pasan a los demás y que este virus es algo que solo afecta a los mayores o a personas enfermas con algún tipo de patología», señalando que «en estos días de hospital he mirado a los ojos de la realidad» conociendo «docenas de casos de todas las edades».

Su mensaje, insiste, pretende poner rostro a una enfermedad que muchas veces se percibe como algo lejano, incidiendo en la necesidad de que «mis paisanos y paisanas sepan que esto es real, que los nombres detrás de las estadísticas tienen rostros, que nos puede tocar a cualquiera de nosotros sin importar la edad ni lo fuertes que estemos».

Un llamamiento a extremar la prevención

Sembrador también ha lanzado un llamamiento a la población para que siga las recomendaciones y medidas de prevención frente al virus, pidiendo «de corazón» que se escuchen todas la recomendaciones de prevención para que «entre todos podemos protegernos y frenar el avance de este maldito mosquito».

A pesar de la dureza de la experiencia, el artista asegura que su paso por el hospital también le ha dejado una de las lecciones más importantes de su vida: la humanidad y solidaridad que ha encontrado entre pacientes y profesionales sanitarios, asegurando que le han cuidado «con el alma». Por ello, Sembrador califica de «formidable» el trato recibido durante su ingreso y destaca especialmente la humanidad del personal del Hospital Don Benito-Villanueva, calificándolo como «una experiencia humana preciosa, un lazo de solidaridad que jamás voy a olvidar. Nos hemos sostenido uno a otro».

Ahora, ya en casa y todavía pendiente de recuperarse completamente, Fernando Sembrador cierra su mensaje con una última petición a sus paisanos, pidiéndoles «de corazón» que no bajen la guardia ante este virus.