La localidad pacense de Gargáligas ha inaugurado este miércoles la almazara Molino de las Vegas Altas, unas instalaciones de última generación que aspiran a convertirse en referente del sector oleícola en Extremadura y que generarán alrededor de 30 empleos directos e indirectos.
El secretario general de Desarrollo Sostenible de la Junta de Extremadura, Víctor del Moral, ha asegurado que se trata de “un acontecimiento de primer orden porque no solo se abre una nueva industria, sino que damos un impulso al mundo rural”. Ha defendido que iniciativas como esta garantizan que los jóvenes encuentren empleo en su tierra y que “la economía que genera el campo se quede aquí”. Además, ha recordado que la administración regional ha concedido una ayuda de 1,3 millones de euros para respaldar la inversión.
El alcalde de Gargáligas, Pedro Fort, ha subrayado que la inauguración marca “un antes y un después” en el desarrollo industrial de la localidad, con instalaciones a la vanguardia de la innovación que permitirán crear riqueza, empleo y frenar la despoblación.
Por su parte, el socio del proyecto, José Luis Morlanes, ha recalcado que la inversión en la almazara supone “un acto de confianza en el territorio y en los productores extremeños”, al tiempo que ha destacado la capacidad de molturación inicial de 20 millones de kilos, que podrá superar los 30 millones, y una bodega de 3,5 millones de kilos.
La planta comenzará a operar en la próxima campaña con el objetivo de convertirse en herramienta clave para los productores de aceituna de Extremadura.

