La constitución del Comité Territorial del Camino Romano a Guadalupe supone un importante avance para la recuperación, promoción y desarrollo de una de las rutas históricas más relevantes de Extremadura. Este itinerario, de 155 kilómetros de longitud, conecta la antigua ciudad romana de Emérita Augusta con el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe, atravesando numerosos enclaves de gran valor histórico, cultural y natural.

Con el objetivo de impulsar esta ruta como elemento de desarrollo territorial, la Red de Cooperación de los Caminos Históricos de Peregrinación a Guadalupe reunió ayer en Don Benito a representantes de ayuntamientos, asociaciones de peregrinos, entidades empresariales, organizaciones turísticas y colectivos vinculados al senderismo y al patrimonio. El encuentro, celebrado en la Casa Señorial de los Guillén, sirvió para constituir formalmente el nuevo Comité Territorial.

La alcaldesa de Don Benito, Elisabeth Medina, destacó la importancia de formar parte de una iniciativa capaz de dinamizar la economía local y poner en valor los recursos de la comarca. Por su parte, el gerente de la Red de Cooperación, Felipe Sánchez Barba, subrayó el carácter abierto y participativo del comité, señalando que cualquier persona o entidad interesada puede implicarse en el proyecto.

Entre los principales objetivos de la Red de Cooperación figuran la protección del patrimonio histórico, la promoción turística, el desarrollo económico local y el fortalecimiento de la cohesión territorial. Según su responsable, el Camino Romano ofrece oportunidades para perfiles muy diversos, desde peregrinos y senderistas hasta caballistas, empresas turísticas, administraciones públicas y entidades religiosas.

Además de su dimensión espiritual, la ruta se presenta como un atractivo recurso cultural, deportivo y de ocio. El recorrido atraviesa lugares emblemáticos como Mérida y Medellín antes de llegar a Guadalupe, permitiendo descubrir algunos de los espacios patrimoniales más destacados de la región.

La creación del comité también busca reforzar la colaboración entre municipios y agentes sociales, fomentando una red de cooperación capaz de generar proyectos conjuntos y fortalecer los vínculos entre los territorios por los que discurren los caminos históricos. Actualmente, la Red trabaja en 16 rutas de peregrinación y continúa ampliando su ámbito de actuación.

Durante la reunión se plantearon diversos retos para consolidar el Camino Romano como producto turístico y de peregrinación. Entre ellos destacan la mejora de la señalización, la creación de una red básica de albergues para caminantes y una mayor implicación de asociaciones vinculadas a otros grandes itinerarios de peregrinación.

Los asistentes valoraron muy positivamente esta primera toma de contacto, que marca el inicio de una nueva etapa de colaboración destinada a convertir el Camino Romano a Guadalupe en un importante eje de desarrollo cultural, turístico, social y económico para las comarcas extremeñas por las que transcurre.