La Guardia Civil ha abierto diligencias contra un conductor vecino de Madrid tras ser detectado circulando a 235 km/h en la autovía A-5, a la altura del término municipal de Guareña (Badajoz), en un tramo limitado a 120 km/h.

Los hechos ocurrieron la pasada semana, coincidiendo con la presentación de una campaña de la Dirección General de Tráfico destinada a intensificar la vigilancia de la velocidad en las carreteras. Durante uno de los controles establecidos, los agentes captaron mediante radar al turismo circulando a una velocidad 115 km/h superior a la permitida.

Tras la detección, el vehículo fue interceptado por los agentes y su conductor fue investigado como presunto autor de un delito contra la seguridad vial por conducción temeraria y exceso de velocidad. Las diligencias han sido remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Don Benito, donde continuará el procedimiento judicial.

En este sentido, el conductor podría enfrentarse a penas de prisión de tres a seis meses, además de la retirada del permiso de conducción por un periodo de entre uno y cuatro años.

Desde la Guardia Civil recuerdan que el exceso de velocidad sigue siendo uno de los principales factores en la siniestralidad vial, así como un elemento que agrava las consecuencias de los accidentes. Por ello, insisten en la importancia de respetar los límites establecidos, subrayando que no se trata de una recomendación, sino de una obligación para garantizar la seguridad de todos los usuarios de la vía.