La Guardia Civil ha culminado la destrucción de un importante arsenal de armas y material reglamentado que permanecía almacenado en dos naves industriales de Quintana de la Serena, un operativo que ha permitido retirar y fundir un total de 33 toneladas de material.
La actuación se inició después de que una familia de la localidad comunicara a la Guardia Civil la existencia de un número indeterminado de armas y artefactos explosivos en dos naves que acababan de heredar. Tras el aviso, los especialistas de la Intervención de Armas y Explosivos de la Comandancia de Badajoz pusieron en marcha un dispositivo para catalogar todo el material y garantizar su correcta gestión.
A principios de este mes comenzó la fase operativa con el recuento de las armas y su carga en un vehículo articulado de gran tonelaje. Los trabajos fueron realizados por personal especializado y supervisados por agentes de la Guardia Civil, en presencia del representante de los herederos.
Posteriormente, todo el arsenal fue trasladado hasta una empresa de Jerez de los Caballeros especializada en la gestión y tratamiento de este tipo de materiales, donde se procedió a su destrucción.
En total se eliminaron 2.416 fusiles de asalto CETME, 737 ametralladoras, 63 subfusiles MP-28, conocidos popularmente como «Naranjeros», 11.069 granadas de mortero, cuatro fusiles tipo Mauser y un importante número de cargadores, generando cerca de 33.000 kilogramos de chatarra.
Durante la inspección previa, los agentes localizaron también diverso material con valor para el coleccionismo histórico. En concreto, 540 bayonetas fueron entregadas de forma legal a una armería autorizada para su comercialización.
Asimismo, la munición que, en apariencia, se encontraba inertizada fue remitida al Área de Industria de la Delegación del Gobierno en Extremadura, donde será sometida al procedimiento establecido para su eliminación con todas las garantías de seguridad.

