El barrio de San Juan  de Don Benito se prepara para celebrar este fin de semana sus tradicionales fiestas patronales con una amplia programación que tendrá como principal símbolo la icónica hoguera del 23 de junio, que este año se levanta en homenaje a los voluntarios que participaron en las labores de ayuda tras la DANA de Valencia.

El concejal de Feria y Fiestas, Álvaro Ballesteros, presentó este el programa festivo acompañado por el presidente de la asociación vecinal, Leoncio Ortiz, y el autor del cartel anunciador, Eduardo Viera. Ballesteros destacó la apuesta municipal por potenciar las fiestas de barrio con más actividades, especialmente actuaciones musicales tanto al mediodía como por la noche.

El pregón, a cargo de Raúl Haba, marcará el inicio oficial de las celebraciones el viernes 20 de junio a las 21:30 horas en la Plaza de las Albercas, que será uno de los escenarios principales junto al Recinto Ferial. A continuación, actuará el grupo Happy Banana.

El sábado 21 se desarrollarán actividades como el concurso de pintura infantil y el Día de la Bicicleta, que sorteará una bicicleta entre los participantes. Por la tarde, habrá espectáculos pirotécnicos, sesiones de DJ, y por la noche, triduo en la parroquia y la actuación musical de Rumbeando.

El domingo será el turno de las escuelas de baile SoloMúsica, con actuaciones de salsa, bachata y danza urbana, además de la música en directo de Ezequiel Melchor.

La jornada del lunes se centrará en el triduo y, ya por la noche en el Recinto Ferial, con la actuación de Badombe, fuegos artificiales y el esperado encendido de la Hoguera de San Juan a medianoche.

El martes 24, día grande, culminará con la misa solemne a las 20:00 horas y la tradicional procesión por las calles del barrio.

Un monumento con mensaje solidario

La Hoguera de San Juan, de unos 12,7 metros de altura, ha sido diseñada por Eduardo, uno de los voluntarios que participan en su construcción. En esta edición, la estructura recrea una de las portadas laterales de la Catedral de Valencia, símbolo del impacto de las lluvias torrenciales y de la respuesta ciudadana. A los pies del monumento se representa una avenida de agua y barro con elementos como mobiliario y cañas, en alusión a los daños provocados por la DANA. La parte trasera incluye una escena dedicada a los voluntarios de toda España, con escobas y palas como símbolo de su trabajo.

Una propuesta cargada de simbolismo que pretende rendir tributo a la solidaridad y al espíritu de colaboración ciudadana en momentos difíciles.