Málaga o Vivares. Esas eran, según contó el alcalde de Vivares, Jairo Pino, las dos opciones que barajaba un grupo de amigos de Hinojosa del Duque (Córdoba) para celebrar una despedida de soltero. Habían buscado con ayuda de la inteligencia artificial un destino con alojamiento y fiesta. Y, entre la costa y las Vegas Altas, eligieron las fiestas de San Miguel.

Antes de llegar, los jóvenes se pusieron en contacto con el Ayuntamiento para conocer la programación y preguntar cómo podían participar en el Día de las Peñas. Por eso, cuando aparecieron el viernes por la noche, el alcalde ya sabía que había una despedida en camino y se acercó a saludarlos.

«Desde el minuto uno ya empezaron a integrarse con la gente», recordó Pino. Los visitantes, una veintena aproximadamente, se sumaron a las actividades, a las orquestas y al ambiente de las peñas. Habían ido a buscar fiesta y encontraron compañía para celebrarla.

El momento más comentado llegó el sábado por la tarde, durante la actuación de La Madre del Topo. El novio subió al escenario junto a un vecino de Vivares y ambos intercambiaron las camisas de sus peñas. La escena dio pie a que, desde el escenario, se proclamara en tono de broma un «acto de hermanamiento entre Vivares e Hinojosa del Duque».

La despedida terminó, pero puede que el viaje tenga segunda parte. Según el alcalde, el grupo tiene intención de volver con sus familias. La próxima visita, dicen, será algo más formal.