La jefa del Servicio de Anestesiología del Hospital Don Benito-Villanueva, Maribel Orozco, ha advertido este miércoles de la necesidad de “extremar la vigilancia y el control” en cualquier procedimiento de sedación infantil, especialmente en centros extrahospitalarios, tras la muerte de una niña de seis años en una clínica dental de Alzira (Valencia) y la hospitalización de otra menor.
Orozco ha explicado que la sedación “no es un trámite sencillo ni una técnica menor”, sino la administración intravenosa de fármacos potentes que pueden “comprometer la vida del paciente en segundos”, por lo que requiere los mismos estándares de control que una anestesia general.
En declaraciones a COPE Don Benito–Villanueva, ha recordado que los niños suelen necesitar sedación porque “no toleran bien” los procedimientos con anestesia local, pero ha insistido en que solo debe realizarse por un anestesiólogo y en centros que cuenten con monitorización continua, desfibrilador, equipamiento de vía aérea y medicación para actuar ante una complicación.
La especialista ha señalado que toda sedación infantil debe ir precedida de una consulta preanestésica para revisar antecedentes, medicación y normas de ayuno. También ha pedido a las familias que verifiquen quién realizará la técnica y si la clínica dispone del equipamiento exigido por la normativa.
Orozco ha afirmado que no puede valorar el caso de Alzira al estar en investigación, pero ha subrayado que la seguridad en anestesia “ha mejorado de forma extraordinaria” en los últimos 25 años y que, si se cumplen los protocolos, el riesgo es “muy bajo”.

