La Unión Extremadura advierte de que volverá a sacar los tractores a las calles y carreteras si no se aplican cláusulas de salvaguardia que frenen el desplome del precio del arroz. La organización agraria asegura que la situación es “insostenible” y responsabiliza directamente a los acuerdos comerciales de la Unión Europea.

 

Recuerdan que hace diez años Extremadura llegó a sembrar 26.000 hectáreas de arroz, la mayoría en Vegas Altas del Guadiana. Este año, pese a no haber problemas de agua, apenas se han superado las 19.000. Y, dicen, el gran obstáculo está en los precios que percibe el productor: “no cubren ni los costes”, denuncian. Tampoco pueden recurrir, afirman, a la Agencia de Información y Control Alimentarios, porque temen represalias de los industriales.

 

La Unión señala que Europa es deficitaria en arroz y necesita importar. Lo hace principalmente de países del sudeste asiático —como Myanmar, Vietnam o Tailandia— donde los costes de producción son mucho más bajos por condiciones laborales y ambientales menos exigentes. Eso permite que exporten arroz ya elaborado en torno a 330 euros la tonelada, frente a los 1.050 euros a los que se mueve en la Unión Europea.

 

Solo Myanmar ha colocado este último año 530.000 toneladas en el mercado europeo, casi cuatro veces la producción total de Extremadura, que ronda las 150.000. Según datos del Ministerio de Agricultura, el precio del arroz ha caído esta campaña un 35% en la región, anticipando un posible abandono de superficie en 2025.

 

La organización critica además que la UE prepara nuevas importaciones sin cláusulas de salvaguardia: 600.000 toneladas del sudeste asiático y otras 60.000 procedentes del acuerdo con Mercosur. Un escenario que, dicen, “oscurece todavía más el futuro del sector”.

 

La Unión no confía en que ni la Junta, ni el Gobierno, ni el Parlamento Europeo vayan a frenar la situación, y acusa a la Comisión Europea de seguir firmando acuerdos que “arruinan al campo”.

 

Por todo ello, convocarán a los arroceros para exigir medidas inmediatas y, si no obtienen respuesta, anuncian tractoradas en las próximas semanas.