Las piscinas pequeña y mediana de la Piscina Municipal de Don Benito no podrán abrir sus puertas al inicio de la temporada estival. Así lo ha anunciado este martes la alcaldesa, Elisabeth Medina, durante una rueda de prensa celebrada en las propias instalaciones municipales, en la que también han participado el coordinador de la Delegación Municipal de Deportes, Adolfo Delgado, y la jefa de obra de la empresa adjudicataria, Esperanza Fernández de los Muros.
La actuación forma parte del proyecto de remodelación integral de la piscina de verano, una obra que comenzó en enero tras la adjudicación de los trabajos por un importe de 1.066.000 euros. El objetivo es renovar unas instalaciones con más de medio siglo de antigüedad y modernizar uno de los principales espacios de ocio de la ciudad durante los meses de verano.
Durante su intervención, Medina ha reconocido que se trata de una noticia que el equipo de Gobierno hubiera preferido no comunicar, aunque ha defendido la necesidad y la envergadura del proyecto. «Soy plenamente consciente de que esta es una de esas noticias que no nos gusta dar, pero estamos aquí para asumir responsabilidades y explicar a la ciudadanía las circunstancias por las que la piscina mediana y pequeña no se van a abrir en tiempo y forma», ha señalado.
La alcaldesa ha explicado que la obra ha estado condicionada por diversos factores administrativos y técnicos. Entre ellos, ha destacado que el proceso de licitación tuvo que repetirse en varias ocasiones antes de culminar con la adjudicación definitiva. La obra comenzó a licitarse en julio de 2025 y se adjudicó finalmente en noviembre, después de tres licitaciones fallidas y problemas de documentación, lo que hizo que los plazos se fueran demorando.
Medina ha defendido igualmente la decisión del actual equipo de Gobierno de acometer una actuación que, según afirma, llevaba «14 años pendiente». De este modo, ha acusado al anterior gobierno de «parchear las instalaciones en lugar de afrontar una solución definitiva».
Por su parte, la jefa de obra, Esperanza Fernández de los Muros, ha explicado que los trabajos comenzaron en enero coincidiendo con una época de intensas lluvias, circunstancia que permitió detectar problemas relacionados con el agua en el terreno que no habían podido identificarse durante la redacción del proyecto.
Fernández ha destacado además la singularidad técnica del proyecto. El nuevo vaso principal supera los 1.500 metros cuadrados y contará con zonas desbordantes accesibles, áreas tipo playa, una piscina infantil, una isla central y diferentes desniveles que requieren soluciones constructivas específica, haciendo referencia a que «es una piscina muy especial, con un acabado muy particular».
En este sentido, la responsable técnica ha evitado fijar una fecha concreta para la apertura de las nuevas instalaciones, aunque ha confirmado que no estarán operativas durante el mes de julio: «El plazo de obra termina en octubre, pero evidentemente octubre no es una fecha para abrir una piscina. Nuestro objetivo es adelantar al máximo los trabajos para que pueda disfrutarse antes de que termine la temporada».
Mientras continúan las obras, la campaña de verano arrancará el próximo 23 de junio con una oferta alternativa para los usuarios. Según ha explicado el coordinador Adolfo Delgado, las instalaciones permanecerán abiertas utilizando la piscina olímpica exterior y los dos vasos de la piscina climatizada.
El acceso se realizará por la entrada habitual y se mantendrán las tarifas vigentes, incluidos los bonos familiares. Además, estarán operativos los merenderos, el kiosco y la cafetería.
Delgado ha detallado que se ha establecido un aforo máximo de 600 usuarios simultáneos, frente a los 800 habituales, debido a la reducción de superficie de césped provocada por las obras. En cuanto a las zonas de baño, podrán utilizarse la piscina olímpica exterior, con capacidad para 200 bañistas, la piscina climatizada principal, con 70 plazas, y el vaso de enseñanza, con capacidad para 30 usuarios.
El coordinador deportivo ha reconocido que una de las principales limitaciones de esta temporada será la ausencia de una zona específica para niños de corta edad que este año «no dispondrán de una piscina tan poco profunda como la que existía anteriormente».
Para garantizar la convivencia entre el uso recreativo y los trabajos de construcción, se instalará un vallado perimetral que aislará completamente la zona de obras. En concreto, más de 60 trabajadores participarán durante el verano en los distintos servicios de mantenimiento, vigilancia, limpieza, socorrismo y atención sanitaria.

