La Asociación de Comunidades de Regantes de Extremadura (Regantex) ha cifrado entre siete y ocho millones de euros los daños en infraestructuras de riego provocados por las recientes lluvias y ha advertido de que muchas comunidades tendrán que recurrir a financiación bancaria para reparar los canales antes del inicio de la campaña.

El presidente de Regantex, Francisco Sánchez, ha explicado a preguntas de los medios que los regantes disponen de agua suficiente para varias campañas gracias a las precipitaciones del invierno, pero afrontan el problema urgente de reparar infraestructuras dañadas, especialmente en las Vegas Bajas del Guadiana.

Según ha señalado, los trabajos deben ejecutarse con rapidez porque la campaña de riego comenzará en unas semanas, tras Semana Santa, coincidiendo con la siembra de cultivos como el tomate.

“Tenemos unos 20 días para empezar la campaña y muchas infraestructuras están totalmente degradadas”, ha afirmado Sánchez, quien ha indicado que en algunos casos se han producido desbordamientos y descalces en los canales principales.

Ante esta situación, ha señalado que las comunidades de regantes se están viendo obligadas a solicitar préstamos para acometer las reparaciones, ya que los plazos administrativos de las ayudas públicas no permitirían actuar a tiempo.

Sánchez ha indicado que el Gobierno central ha anunciado un plan de ayudas para Andalucía y Extremadura, dotado con 600 millones de euros, aunque ha advertido de que la ejecución de estas actuaciones mediante procedimientos administrativos puede tardar meses.

Además, ha explicado que parte de las infraestructuras afectadas se encuentran en una situación administrativa compleja, ya que son canales de titularidad estatal gestionados por las propias comunidades de regantes, lo que dificulta el acceso a determinadas ayudas.

Las zonas más afectadas se encuentran en el sistema de canales de las Vegas Bajas, donde se riegan cerca de 47.000 hectáreas, aunque también se han registrado daños en bombeos y redes secundarias de distintas comunidades.

Pese a las dificultades, el presidente de Regantex ha subrayado que el objetivo es garantizar el suministro de agua a los agricultores cuando comience la campaña. “No podemos permitirnos que el regante no funcione cuando llegue su momento”, ha afirmado.

Sánchez también ha advertido de que la situación se produce en un contexto de incremento de costes para el sector agrario, con precios elevados de carburantes, fertilizantes y otros insumos.