Hoy viernes 6 de junio, los trabajadores de Iberdrola han llevado a cabo una huelga nacional por el bloqueo de la negociación colectiva.
Los trabajadores de la zona Vegas Altas y La Serena, tras llevar a cabo un piquete informativo en Don Benito a primera hora de la mañana, se han manifestado junto a otros compañeros de la región a las puertas de la sede extremeña, ubicada en Cáceres, para transmitir su protesta.
Esta acción se enmarca dentro de la jornada de huelga convocada a nivel estatal por los sindicatos UGT, CCOO y ELA, que afecta a más de 9500 empleados y más de 400 centros de trabajo de la compañía en todo el país.
La convocatoria responde al bloqueo en la negociación del IX Convenio Colectivo, abierta desde el pasado 15 de enero, y a la negativa de la empresa a garantizar el poder adquisitivo de su plantilla. A pesar de haber presentado en febrero unos beneficios históricos de más de 5600 millones de euros en 2024 de los cuales el 52,49% provienen del negocio en España, Iberdrola propone incrementos salariales basados en “parámetros empresariales” que no aseguran ni siquiera el IPC.
Los trabajadores son el motor
Antonio Bonilla, Secretario General de UGT en Extremadura ha explicado la situación a Cope DB-Vva: «Esto ya es insostenible, no podemos estar con una subida de un 0’7, cuando esta empresa es de las primeras del IBEX 35, con unos beneficios astronómicos y unos bonus astronómicos a sus grandes dirigentes. Mientras que a los trabajadores base, el gran motor de la empresa y los que sacamos el trabajo adelante, nos tienen prácticamente sin subida salarial».
Señalan que en los últimos cuatro años, la plantilla ha acumulado una pérdida de poder adquisitivo del 15,30 %, mientras que la retribución del presidente de la compañía ha aumentado un 6,45 %, alcanzando los 14,11 millones de euros anuales. En contraste, los salarios del personal en España solo han subido un 2,8% en ese mismo periodo, frente a un IPC acumulado del 18,10 %.
Los sindicatos denuncian que la empresa ha rechazado todas las propuestas sindicales orientadas a mantener el poder adquisitivo y que, además, plantea retrocesos en derechos laborales como la monetización de aportaciones al plan de pensiones, recortes en el complemento por incapacidad temporal y restricciones en beneficios sociales.
Condenas de la Audiencia Nacional a Iberdrola
Afirman que «la situación ha generado una alta conflictividad laboral, con varias condenas recientes de la Audiencia Nacional contra Iberdrola por prácticas ilegales en materia de pensiones, elecciones sindicales y escalas salariales. A ello se suman numerosos acuerdos prejudiciales y demandas locales por diversas vulneraciones de derechos».
Añaden que, debido a esto, «el ambiente laboral se ha deteriorado notablemente, con una dirección de Recursos Humanos que niega la pérdida de poder adquisitivo y utiliza los canales internos de comunicación para desacreditar a la representación legal de los trabajadores, generando un clima de crispación sin precedentes».
Con todo ello, los sindicatos exigen un convenio justo que reconozca la aportación de la plantilla de Iberdrola a los resultados de la empresa, garantice el poder adquisitivo y ponga fin a una política retributiva que consideran injustificable para una de las principales compañías del IBEX y líder del sector energético en Europa.

