La Asociación Profesional de Matronas de Extremadura ha mostrado su total rechazo a la decisión del Hospital Don Benito–Villanueva de trasladar durante el verano a las mujeres que acaban de dar a luz a la planta de Pediatría.
Una medida que, según denuncian, se ha tomado de forma unilateral y sin contar con el equipo especializado del servicio de Tocología, compuesto por profesionales específicamente formados en atención obstétrica. Las matronas advierten de que este cambio compromete la seguridad, la calidad asistencial y la humanización del proceso del nacimiento.
En una carta enviada al subdirector de Cuidados y Humanización del Servicio Extremeño de Salud, José María Villa Andrada, la presidenta del colectivo califica la decisión de “retroceso evidente” que pone en riesgo tanto la atención a las mujeres como la del recién nacido, especialmente en los casos más delicados.
El colectivo insiste en que el cuidado posparto no es intercambiable y que debe ser prestado por profesionales con formación en salud sexual y reproductiva. Denuncian además que esta reorganización elimina la figura de referencia de enfermería del servicio, una pieza clave durante las sustituciones de verano.
En palabras de las propias matronas, esta medida no solo fragmenta la atención, sino que invisibiliza el trabajo de las enfermeras especialistas, y supone ,textualmente, un menosprecio institucional hacia los cuidados a la mujer.
Desde la Asociación reclaman al Servicio Extremeño de Salud que reconsidere de inmediato esta decisión y garantice que las pacientes obstétricas sigan siendo atendidas en un entorno adecuado y por personal cualificado, como parte de un sistema de salud que, recuerdan, debe estar comprometido con la excelencia y la humanización.

