La campaña de maíz en Extremadura arrancará este año con menor producción respecto a 2024. Las condiciones meteorológicas retrasaron la siembra y obligaron a usar variedades más precoces, lo que reducirá la media en unos 2.000 kilos por hectárea, según La Unión.

 

Se mantienen las 28.000 hectáreas cultivadas, aunque el sector arrastra precios “ruinosos”, agravados por las importaciones más baratas de países como Ucrania.

 

A ello se suma la propagación del virus del enanismo, ya presente en cultivos del Guadiana. Una situación que, de mantenerse, podría llevar a que el maíz deje de sembrarse en Extremadura.