El Ayuntamiento de Santa Amalia ha precisado que los cerca de 15.000 euros atribuidos a las joyas vendidas por una trabajadora investigada por sustracciones no corresponden únicamente a las piezas robadas a una octogenaria en la residencia municipal de mayores San Miguel.

El consistorio ha difundido un comunicado después de que la Guardia Civil informara de la detención de una antigua empleada del centro acusada de sustraer joyas a una residente y venderlas en establecimientos de compraventa de oro.

Según el Ayuntamiento, en el establecimiento localizado por los investigadores fueron halladas tanto las joyas pertenecientes a la denunciante de Santa Amalia como otras piezas relacionadas con denuncias presentadas en otros centros.

Por ello, ha recalcado que la valoración conjunta de unos 15.000 euros «no quiere decir» que las joyas sustraídas en la residencia San Miguel alcanzasen esa cantidad.

La denuncia fue presentada hace unos dos meses por la propia usuaria en el centro, hasta donde se desplazó la Guardia Civil, y desde entonces tanto la dirección de la residencia como el Ayuntamiento colaboraron con los agentes.

El consistorio fue informado el pasado 20 de julio de la inminente detención de la trabajadora, que en ese momento mantenía una vinculación eventual con la residencia, y procedió a apartarla del centro como medida de «prudencia y salvaguarda» de los usuarios.

Tras prestar declaración y negar los hechos, la investigada quedó en libertad y las diligencias fueron remitidas a la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Don Benito.

El Ayuntamiento ha indicado que no se han presentado más denuncias por parte de usuarios o empleados de la residencia y ha pedido «tranquilidad y prudencia», al considerar lo ocurrido un «hecho aislado» que no debe empañar la labor de la plantilla del centro.