El Fondo para la Defensa del Patrimonio Natural y Cultural de Extremadura (FONDENEX) ha reclamado este lunes que se esclarezca de una vez por todas qué tipo de materiales fueron realmente depositados en las minas de La Haba (Badajoz) durante las décadas de los años 70, 80 y 90, en lo que considera un «episodio oscuro» de la historia reciente del país en materia nuclear.
Según recuerda la organización en una nota de prensa, entre 1962 y 1993 estas instalaciones mineras, vinculadas originalmente a la extracción de uranio, acogieron sucesivamente bidones con materiales procedentes del CIEMAT tras diversos episodios de contaminación y clausura de otras infraestructuras. En concreto, denuncian que entre septiembre de 1973 y julio de 1974 se habrían vertido allí residuos relacionados con un accidente en un reactor experimental de la entonces Junta de Energía Nuclear (JEN) en Madrid.
FONDENEX plantea dudas sobre el contenido de los 323 bidones con “estériles URAMEX” depositados en 1990 y los 577 bidones trasladados en 1992 desde el CIEMAT, que el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) identificó como “escombros y material de uranio”, aunque en informes al Congreso y al Senado figuran como “sustancias nucleares y materiales radiactivos”, según la organización.
La organización ambientalista advierte de que si estos residuos fueran efectivamente radiactivos, no deberían estar almacenados en La Haba, sino en el centro autorizado de El Cabril (Córdoba), por lo que pide una revisión del papel desempeñado por el CSN y el Ministerio de Industria en su gestión, así como la “omisión” por parte de la Junta de Extremadura.

