El Grupo de Acción Social y Sindical ha vuelto a solicitar, por segundo año consecutivo, la concesión de la Medalla de Extremadura a título póstumo para María Belén Cortés Flor, la educadora social de 35 años asesinada en Badajoz en marzo de 2025.
La petición se ha formalizado con el liderazgo del Colegio Profesional de Educadoras y Educadores de Extremadura, COPESEX, y a propuesta del Sindicato Independiente Progresista, SIP, promotor de la iniciativa.
Desde este colectivo confían en que la Junta de Extremadura atienda este año una solicitud que, según defienden, busca reconocer la trayectoria y la memoria de una trabajadora pública cuya muerte conmocionó especialmente al sector social extremeño.
El asesinato de María Belén Cortés se produjo el 9 de marzo de 2025 en un piso de menores de la Urbanización Guadiana de Badajoz. A raíz de este caso, 17 entidades profesionales y sindicales constituyeron el Grupo de Acción Social y Sindical, con el objetivo de reclamar mejoras en las condiciones laborales de quienes trabajan en este ámbito.
Desde entonces se han sucedido manifestaciones, concentraciones y actos de recuerdo, tanto en Badajoz como en Mérida. También su localidad natal, Castuera, le rindió homenaje el pasado mes de marzo dando su nombre a una plaza.
El colectivo insiste ahora en que la concesión de la Medalla de Extremadura supondría un reconocimiento institucional a María Belén Cortés y, al mismo tiempo, a todos los profesionales del sector social en la región.

