El pleno ordinario celebrado el lunes 24 de noviembre en Don Benito derivó en una seria crisis interna en el gobierno municipal tras las declaraciones de la concejala de Siempre Don Benito Pilar Aparicio, quien insinuó posibles irregularidades en los procesos de selección de personal del Ayuntamiento. La edil aseguró haber “acertado” en varias ocasiones el resultado de oposiciones antes de su celebración, unas manifestaciones que cuestionan la transparencia del sistema. Posteriormente las calificó como “predicciones personales”, afirmó no disponer de pruebas y evitó retractarse.

Estas afirmaciones se producen en un contexto ya marcado por las denuncias realizadas por el PSOE el pasado 17 de septiembre, cuando acusó al ejecutivo local de favorecer presuntamente a trabajadores afines mediante promociones internas, creación de jefaturas y cambios en los modelos de selección que, según el grupo socialista, vulnerarían los principios de igualdad, mérito y capacidad. Dos días después, el sindicato CSIF reclamó garantizar la legalidad en todos los procesos y anunció que dejaba de asistir como observador a las oposiciones por “falta de transparencia”.

Las declaraciones de Aparicio tensionan el pacto de gobierno que dirige la alcaldesa Elisabeth Medina (PP), apoyado desde 2023 por Siempre Don Benito. El pleno concluyó con un clima de elevada tensión, con reproches entre concejales y protestas del público, lo que llevó a la alcaldesa a levantar la sesión. El ejecutivo deberá ahora ofrecer aclaraciones sobre unas insinuaciones que han reactivado un debate abierto desde hace meses sobre la gestión del personal municipal.