El ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, ha visitado este jueves el cementerio de Villanueva de la Serena, donde entre 2016 y 2024, se han excavado 5 fosas y se han podido recuperar 38 cuerpos de represaliados republicanos.
Desde entonces se han analizado los restos de 12 personas y ha mostrado el compromiso de hacerlo con los 26 restantes.
En este sentido, el ministro ha explicado que en España se han recuperado en fosas, cunetas y pozos restos de cerca de 10.000 personas y quedan susceptibles de exhumar otras 10.000 personas.
A su juicio, este es un trabajo que debería ser reconocido por todos los demócratas, para cerrar heridas de una contienda que nunca se debió producir «y una guerra que jamás debieron vivir nuestros antepasados».
Por ello, ha considerado que ahora toca preservar la democracia y una manera de preservarla, sin duda, es dar dignidad, reparación, justicia y no repetición a los hechos que ocurrieron entonces.
El ministro ha expresado su reconocimiento a las asociaciones y particulares que trabajan por la memoria democrática.
Por su parte, Inocencia Solomando, miembro de la Asociación de Familiares del Memorial de Villanueva de la Serena, ha agradecido al ministro que el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática vaya a costear los análisis de ADN de las últimas 26 víctimas exhumadas este año
Con anterioridad, en Badajoz, ha animado este jueves a los alumnos del CEIP ‘Mirador del Cerro Gordo’, con quien ha protagonizado el acto de aniversario de la Constitución, a defender derechos como la igualdad, la vivienda, la liberta de expresión y la educación.
Torres ha visitado hoy en Extremadura, donde además ha mantenido un encuentro con familiares de víctimas de la dictadura en Villanueva de la Serena (Badajoz), donde ha visitado el cementerio en el se realizan trabajos de exhumación.
El ministro ha destacado que la escuela es el mejor lugar para aprender a valorar y a cuidar la democracia española y ha explicado a los alumnos de este centro las diferencias entre vivir en democracia y vivir en dictadura.
Así, ha recordado que durante el franquismo «no todos y todas tenían los mismos derechos», además de que la educación pasó de ser laica, gratuita y sin segregación por sexos en la II República, «a dividir a los niños y niñas, que no podían estudiar en el mismo aula».

