UPA-UCE Extremadura alerta de una campaña del tomate “ruinosa” en la región. Según ha denunciado este jueves la organización agraria, la cosecha arrancará más tarde de lo habitual, con un 20 % menos de superficie plantada respecto al año pasado, debido principalmente a las lluvias de primavera y a los precios impuestos por la industria.

Ignacio Huertas, secretario general de UPA-UCE, ha lamentado que las industrias agroalimentarias hayan presionado a última hora para que se sembrara más tomate, aprovechando la mejora de los precios internacionales. Sin embargo, dice, “ya era tarde”.

En cuanto a la producción, desde UPA-UCE señalan dos grandes preocupaciones: Por un lado, las altas temperaturas justo en plena floración del cultivo. Y por otro, que la recolección se retrase hasta bien entrado septiembre e incluso octubre, lo que aumentaría los costes y riesgos.

De hecho, cosechar más allá del 30 de septiembre conlleva un sobrecoste en el seguro de hasta 50 euros por hectárea.

Por todo ello, y ante lo que consideran una inacción por parte de la Junta de Extremadura, UPA-UCE ha llevado nuevamente el caso ante la Agencia de Información y Control Alimentarios por una posible vulneración de la Ley de la Cadena Alimentaria.